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jueves, 6 de agosto de 2009

Marzo. Baba Marta: una colorida costumbre

Una de las festividades tradicionales más típicamente búlgaras es la celebración de la llegada del mes de Marzo (Baba Marta: la anciana, abuela Marta) con el intercambio fraternal de lo que llamamos “mártenitza” (la encontraréis transcrita como “martenitsa” también): figuritas de hilos blancos y rojos entrelazados, que hoy en día pueden convertirse en auténticas obras de artesanía y llevar diferentes adornos con estricto significado de carácter dualista, relacionado con los ancestrales cultos solares. De hecho, la simbología que esconden las figuritas blanca y encarnada (sinónimo de ‘morada' en la antigüedad) “atadas ” mediante un lazo de unión firme es prácticamente idéntico al conocido símbolo dual: Yin-Yang.



El nombre actual del mes de marzo – Marta – proviene, al igual que en los idiomas romances, del nombre latino Martius (de Marte), aunque antaño su nombre se derivaba de abedúl: el árbol que anunciaba con el temprano brote de sus hojas y su savia, la llegada de la primavera y, quizás, también la claridad diurna que iba en aumento.

Cuenta la leyenda más conocida sobre el origen de esta tradición que fue la Mártenitza el mensaje de salud y bienestar que intercambiaron el khan (can) Asparuh (que formó la Bulgaria balcánica) y su querida hermana, cuando él tuvo que partir con parte de su pueblo desde las lejanas montañas tibetanas en busca de nuevos territorios, obligado por el avance de los jázaros. Después de su largo camino atravesó el Danubio y acampó en tierras habitadas por los eslavos que le recibieron amistosamente con ricos manjares y los exuberantes frutos de su bendita tierra. Pero el corazón del joven khan lloraba por la añoranza de su tierra natal y su familia, y su lamento se levantó hasta el sol que, consternado, hizo descender a su hombro una veloz golondrina (paloma o halcón en otras versiones) que le habló con voz humana y él le confió su pena. Emprendió ella el camino de vuelta a las tierras de su padre Kubrat y al llegar allí dio el mensaje de la creación de su nuevo estado a su querda hermana (Calina) y familiares. En señal de su alegría le hizo ella un verde ramito (de sagrado eneldo) envuelto en lana blanca con nudos que cifraron su mensaje, así como era la costumbre entre los búlgaros, y lo mandó de vuelta con la misma golondrina. En pocos días llevó el pájaro el mensaje a Asperuh, pero tuvo que pagar su rápido y abnegado vuelo con una herida en sus alas que encarnó de sangre la blanca lana. Al descifrar el khan el mensaje de su hermana y percatarse de la fidelidad de su mensajera celestial, guardó la ramita adornada con la lana blanca y encarnada cerca de su corazón y mandó a todo su pueblo que hiciera lo mismo, en conmemoración de este día, de generación en generación...

La mañana del día 1 de marzo se prende una gran hoguera con mucho humo delante de cada casa. Más tarde se salta por encima de ella hasta tres veces, para purificarse de todo mal y enfermedades. Las amas de las casas sacan sus alfombras, manteles y tejidos de color carmesí con los que cubren los árboles de su huerto y, acto seguido, adornan los pechos de cada uno de los suyos con la mártenitza.

La martenitza se supone que es una especie de amuleto que tiene poderes mágicos y asegura fertilidad, salud y felicidad a los que lo llevan. Los pequeños de la casa adornan con ellas su brazo derecho, el pecho o el cuello y las doncellas pueden llevarlas en el pelo. Los varones, en cambio, las atan por encima del codo o tobillo izquierdo o las esconden debajo del talón del mismo lado, no vaya a ser que “les fuera atada la hombría”. Se ponen también al ganado y los árboles frutales para asegurar un año de prosperidad.

Suelen llevarse hasta ver la primera golondrina, cigüeña o árbol en flor que anuncien la llegada de la primavera y entonces se atan en las ramas de un árbol con las palabras: “llévate mi oscuro y malo y tráeme el claro y bendito verano” .

jueves, 15 de enero de 2009

Guerra Fría (grifo cerrado)



Los actores:

Rusia.
Principal suministrador de gas de Europa (y uno de los mayores del mundo) a través de la empresa gasística estatal Gazprom. Su gas se distribuye a todos los países que forman la franja entre Rusia y Francia (de norte a sur) en su mayoría a través de la "vía ucraniana" y algo a través de Turquía. Se puede ver la situación pinchando aqui.

Rusia tiene una posición privilegiada en cuanto suministro de gas en Europa y sobre todo de los países de la Península Balcánica (son los países mas pobres de Europa y una de las regiones más frías del contintente). Se trata un monopolio a efectos reales (excepto para España y algún otro país que importa el gas desde Argelia).

Como bien es sabido Rusia nunca ha estado a favor de la O.T.A.N. ni de la U.E., al ser tradicionalmente estas instituciones la luz de países antiguamente enemigos durante la Guerra Fría (como Reino Unido y Francia, y EE.UU. en caso de la O.T.A.N.).

Ucrania.
También produce gas pero muy poco, apenas pueden abastecerse ellos mismos, sin embargo su situación es clave ya que por su territorio transita todo el gas que Rusia le vende a Europa. Naftogaz (empresa gasística estatal ucraniana) tiene el control de las tuberías y gaseoductos por donde pasa este gas. Por tanto si ellos quieren, llega gas a Europa y si no no (aunque Rusia lo mande). Ucrania no solo tiene la ventaja de esta posición estratégica, además por proximidad son los primeros en recibir el gas Ruso (pasa por ellos antes que por ningún otro país) y además cobra por dejar pasar el gas por sus tuberías la llamada tarifa de tránsito.

Desde la disgregación de la U.R.S.S. Ucrania ha vivido varios cambios políticos, en la actualidad su gobierno (queriendo desligarse de Rusia lo máximo posible y asociado a intereses Estadounidenses (de quien es buenos aliado) nunca ha escondido la voluntad de acabar formando parte de la O.T.A.N. y de la U.E., algo que a Rusia no le gusta nada.

A Rusia tampoco le gusta que la mayoría del gas que vende a Europa pase por Ucrania (de quien no son amigos), puesto que esto le debilita en su posición de monopolista. Por ello desde 2006 pretende que el gas que vende a Europa transite a través de un gaseoducto que pase por el norte, por los países bálticos, pero claro eso tiene un gran coste que no quieren asumir (prefieren que lo abone la U.E.).

Unión Europea.
Excepto para agricultura y comercio, podría decirse que carece de política común como dios manda. Desde luego para algo tan importante como la energía no la tiene, y además depende totalmente de estos países para el gas, sin alternativas, eso la deja como un monigote en manos de dos niños: Rusia (quien tiene el producto) y Ucrania (quien lo distribuye).

El Problema:

Desde 2006 el precio del gas que suministra Rusia a Europa pasó de 95 dólares por 1.000 metros cúbicos a 130 dólares, y después a 179,5, (igual que sube los carburantes, oferta, demanda, exceso de dependencia y oligopolio) pero la tarifa de tránsito (la parte del pastel que se lleva Ucrania) se incrementó solo de 1,6 dólares (por 1.000 metros cúbicos y 100 kilómetros de distancia) a 1,7, algo que aunque puede parecer despropocionado esta contemplado en los acuerdo a los que llegaron Rusia y Ucrania en su momento (un buen gol que le metió Putin a Yuschenko).

La cuestión es que como ahora a los ucranianos no les gusta lo que firmaron, y no reciben la parte del pastel que ellos consideran, decidieron quedarse con el gas que pasaba por sus tuberías y que iba destinado a Europa y Los Balcanes.

Rusia viendo la situación, decidió cortar el grifo el 1 de enero de este nuevo año. De forma quizás poco ortodoxa prefirió dejar de mandar gas antes de que se lo robaran los Ucranianos (realmente a quien se los estaban robando era a los países a los que iba ese gas y que ya habían pagado por él).

La Unión Europea con el poco poder que tiene intenta acordar una solución, pero bajo el desacuerdo de la tarifa de tránsito subyace un conflicto estructural mucha más grave:

Rusia acaba de ver la oprotunidad de oro para que la U.E. le pague el Gaseoducto del Norte que quiere contruir: "¿Ven ustedes como no es bueno que todo el gas que le servimos a ustedes pase por los sinvergüenzas ucranianos?. Ayudennos a construir un geaseoducto alternativo y no tendrán estos problemas" .

Y Ucrania, cual pataleta de niño pequeño: "Ven ustedes como los Rusos (que no nos quieren subir la tárfia de tránsito) no tienen escrúplos de cortar el grifo y congelar a los Balcanes con tal de seguir cobrando?"

Y así se enzarzan hasta el infinito y más allá.

La realidad:

La situación actual, es que los países con menos medios de Europa (los de la Península Balcánica), se encuentran sin gas desde el 1 de enero. Además ha coincidido con la ola de frío que ha azotado Europa la semana pasada (¡si cayó semejante nevada en Madrid imagínense cómo estábamos en Bulgaria, Serbia, Moldavia, Eslovaquia o Hungría!).

La gente mayor, siempre más vulnerable al frío, está pasándolo fatal y la tasa de mortalidad de ancianos se dispara. Los hospitales funcionando al límite. Los colegios envían a los niños a casa porque hace tanto frío en las aulas que no se puede dar clase (vacaciones de madera). La gente bajando a los parques a cortar los árboles para obtener madera con la que calentarse. En fin un cristo. Y en Bruselas calentitos.

La solución (que nunca llega):

La Unión Europea consigue en una reunión en Bruselas el día 12 de enero que Rusia reanude el bombeo de gas hacia europa, con la garantía que más de 70 observadores internacionales vigilen los conductos en territorio ucraniano para que no se desvíe gas. Todos respiramos aliviados.

La Comisión Europea se queja de que los observadores internacionales están teniendo problemas para inspeccionar el gaseoducto ucraniano. Rusia inmediatamente se echa atrás, e insiste que si no le garantizan que no se desvía gas no va a abir el grifo.

Finalmente Ucrania deja hacer su trabajo a los inspectores y Rusia reanuda el bombeo de gas hacia Europa el día 13 (la dificultad es que por motivos técnicos por lo menos tarda 3 días en llegar a los países de destino).

Ese mismo día Gazprom (Rusia) denuncia que Ucrania está bloqueando el gas que va a hacia Europa, parce ser que otra vez los Ucranianos están llenando sus reservas antes que nadie aprovechando que el gas pasa por su territorio.

Entre el miércoles y el jueves pasado, varios primeros ministros (entre ellos el de Bulgaria) se entrevistan con sus homólogos Ucranianos y Rusos, lo que indican: "pregúntale al otro (Rusia a Ucrania y Ucrania a Rusia) no es mi culpa" y así seguimos.

El caso de Bulgaria:

El 96% del gas que consume Bulgaria, viene de Rusia vía Ucrania y el éstado búlgaro no tiene alternativas a este suministro. Además de forma muy inteligente en 18 años ningún gobierno búlgaro ha modernizado las instalaciones donde se guardan las reservas de gas, casi no hay reservas (¿para qué invertir en reservas en un país tan cálido y energéticamente independiente como es Bulgaria?).

En el caso de Sofía las temperaturas llegaron a bajar a los -15º el pasado 11 de enero con un mínimo hilito de calefacción. La semana pasada ha sido glacial. Los calefactores eléctricos se agotaron en las tiendas y para más inri, se va la luz ese mismo lunes por la mañana (ahi ya acojone vivo).

Ante la incertidumbre el gobierno búlgaro decide cambiar el combustible de la calefacción, dejan el gas y empiezan a combustir "mazud" que es una mezcla entre un alquitrán raro y algo de gas (así las pocas reservas que pudieran quedar durarán más) lo que hace que la calefacción funcione bastante mejor, al menos en el centro de Sofía, esto unido a que han subido notablemente las temperaturas (estamos en 0º) hace que todo sea más llevadero.

Dicen que solo queda gas hasta el próximo 20 de enero...¿qué pasará después?

martes, 18 de noviembre de 2008

Terremotos en Sofía

No es habitual hacer dos entradas tan seguidas pero creo que la ocasión lo merece. El fin de semana pasado ha habido dos terremotos en Sofía, uno el sábado por la noche a las 22:08h. de 4 grados en la escala de Richter y otro a las 7:05h del domingo de 3,5 grados.


Yo, la verdad es que no me enteré de nada. El del sábado por la noche me pilló saliendo de casa con Jorge (que vino a verme este finde desde Madrid) y no noté nada. Había quedado con Dani, Kasia, Fran, Isa y Nicolau en la puerta de casa de Pepa y Dani (a 1min de mi casa) y no me enteré de nada. Cuando llego me preguntó Dani que si había notado un estruendo o explosión: nada. Al parecer como me había pillado en la calle, al aire libre, no se notó tanto. Ni de coña creíamos que era un terremoto.

El de las 7 de la mañana si que ni de coña, principalmente por el ebrio estado en que pillé la camita una hora antes. Nada de nada.
Aqui podeis ver la noticia en inglés y en castellano.

Desde luego no es una cosa de risa, porque desgraciadamente mucha gente muere, sobre todo en países con menos recursos, debido a este "cabreo" de la naturaleza. Solo me alegro de no haberme enterado de nada y de que no haya habido daños.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Rila

Hace cuatro fines de semana, aprovechando que Pablo (el novio de Pepa, becaria de informática) estaba en Sofía decidimos ir al lugar turístico más visitado de Bulgaria (después de Sofía): el Monasterio de Rila (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983).



En Monasterio de Rila se sitúa a unos 117km. al sur de Sofía, y está espectacularmente enclavado en el profundo valle del río Rilski rodeado de varias montañas a modo de muros vegetales que forman el Macizo de Rila, a 1.147 metros sobre el nivel del mar.



La época en la que fuimos, el comienzo del otoño en Bulgaria, no hizo más que confirmar lo especial de las sensaciones que el visitante va experimentando según se va acercando al lugar. Estas sensaciones nada tienen que ver con lo espiritual o lo religioso del lugar, que para la gente que se dedique a ello (en especial los cristianos ortodoxos) lo es, simplemente los colores, tamaño y espesor de los árboles, así como la majestuosidad de esas altas montañas aparecidas de la nada y una cierta neblina surgida durante todo el día confieren un halo de misterio y magia al lugar ya de por sí, leyendas religiosas al margen.





San Juan de Rila (876d.C.-946d.C) fue un monje ortodoxo que convirtió las montañas de Rila como su eremitorio huyendo del politiqueo del clero su tiempo y de la relación de éste con la aristocracia. Según cuenta la leyenda surgida a partir de testimonios de pastores y cazadores, Juan de Rila vivía en las circunstancias más sencillas y humildes, en pequeñas cuevas sin apenas luz. El misticismo de este personaje provocó que muchas personas fueran a su encuentro en un principio en busca de “asesoramiento” espiritual, más tarde buscando curación a enfermedades y bendición a sus almas. La leyenda de Juan de Rila fue creciendo hasta tal punto que eran varias las personas que, convencidos por el estilo de vida del ermitaño y con los rumores de milagros, imitaron a este personaje y le acompañaron en su eremitorio. La comunidad de monjes se hizo tan numerosa que decidieron comenzar a construir lo que hoy es el actual Monasterio de Rila.



Juan de Rila fue canonizado tras su muerte y es considerado un símbolo por los cristianos ortodoxos que cada año visitan los restos de este personaje en el Monasterio que él creó. La iglesia venera a San Juan de Rila por haber extendido el cristianismo en la península balcánica, es venerado por las iglesias Ortodoxas de Bulgaria y Grecia, así como las de Rusia, Ucrania, Serbia y Rumania.

El Monasterio es una obra de arte en sí. La arquitectura, las formas y los colores parecen negar la evidencia que lo que este edificio representa: un lugar sagrado, de hecho parece sacado de una serie de dibujos animados. La alegría de los colores así como la redondez de sus arcos convierten a este monasterio en algo estéticamente muy atractivo. Son también curiosos la cantidad de dibujos que se encuentran entre los arcos y los muros.
















La muchedumbre deslució algo la visita, sobre todo la fotografía, pero una vez escrutamos cada pared, cada fresco y cada recoveco decidimos volver hacia Sofía, no sin antes hacer parada (que no fonda) en un restaurante en el bosque a solo 5kms del monasterio. Allí nos sorprendió un camarero búlgaro que hablaba muy bien español ¡con solo 3 meses trabajando de camarero en Benidorm! (lo de la gente de Los Balcanes con los idiomas es talento puro y duro, lo cual acompleja en cierta forma la tozudez, rigidez y dificultad que tenemos los españoles para tal fin) que nos sirvió viandas típicas del país: sopa de callos, pollo con champiñones (exquiso), patatas fritas con queso syrene fundido y por su puesto de postre…¡yogur!